De un tiempo a esta parte
el infinito
se ha encogido
peligrosamente.
Quién iba a suponer
que segundo a segundo
cada migaja
de su pan sin límites
iba así a despeñarse
como canto rodado
en el abismo.
Benedetti, 17 de mayo. Ustedes pueden irse, yo me quedo.
1 respuesta hasta el momento ↓
Chú // Mayo 18, 2009 a 15:07 |
Descanse en paz
:*