Le enseñaron a distinguir algunas estrellas. Y unos días después empezó a odiarlas a todas. Es más fácil de lo que se piensa odiar algo, aun cuando no tiene nombre.
Dejó de mirar al cielo por las noches, cambió la luna por techos nublados. Es más difícil de lo que se piensa apreciar algo, aun cuando tiene nombre.
- ¿Sabes cómo se llama esa constelación de ahí?
Claro que lo sabía. Sabía su puto nombre. Pero no contestó. Él siguió hablando.
- Estoy convencido de que si no fuese por las pequeñas cosas esto sería una mierda
Sería, dijo.
Y aunque le siguieron gustando las nubes, se reconcilió con las estrellas.
6 respuestas hasta el momento ↓
anonimamente yo! // Julio 1, 2009 a 16:56 |
esto es para ti?
para quien?
xDDDD
glog // Julio 1, 2009 a 17:07 |
no se, no se…
anonimamente yo! // Julio 1, 2009 a 18:01 |
un mote.. de esa persona.. ?¿
glog // Julio 1, 2009 a 18:14 |
qué paciencia tengo, de verdá xD
anonimamente yo! // Julio 1, 2009 a 18:38 |
¬¬ sorro del demonio!!
AlegriaDeLaHuerta // Julio 7, 2009 a 00:31 |
Las nubes también tienen nombre…
Mi tía le ponía nombre a las moscas antes de que murieran socarradas en uno de esos aparatos… esas parrillas de moscas.