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Verano 09

Julio 14, 2009 · 7 comentarios

Podría haber cambiado su nombre y domicilio con cualquier vecino sin que nada se hubiese alterado.

Bajo las ruedas, Herman Hesse

Agitó la bolsita de azucar, hasta que los granos se empezaron a acumular en el extremo inferior. Tenía dibujada el logo de alguna franquicia alimentaria en el dorsal, y apuntada una dirección y un número de teléfono. El 4 y el 7 estaban borrosos, pero aun así se podían distinguir con bastante claridad. J. rasgó el papel por la parte superior, y vertió más de tres cuartas partes del contendio sobre el café con leche que había pedido. Para su gusto, la taza era demasiado grande, pero J. se había acostumbrado a desayunar allí al terminar el turno de noche. El bar Avenida era un sitio bastante tranquilo a primera hora. Y aunque J, no había ido nunca allí después de las 9, suponía que también era un sitio tranquilo el resto del día. De los dos camareros, sólo se llevaba bien con Ana, la última en incorporarse. El otro chico trataba a la gente con indiferencia. La mayoría de las veces ni siquiera contestaba con un gesto tras un pedido. Se limitaba a hacer su trabajo. Su nombre era Fran, Fer, o algo parecido, no lo recordaba. Ni a Ana ni al chico les gustaba estar allí, pero no tenían demasiadas alternativas por el momento. Había conocido a varios camareros durante los años que llevaba desayunando en Avenida, y la sonrisa de Ana al servir el café era la menos forzada que J. había visto.

Mientras removía lentamente la cucharilla, dos personas más llegaban a la barra, situándose a su lado, J. escuchaba distraído las noticias de la tele. Normalmente, prefería dejar sus oídos pegados al zumbar de conversaciones ajenas, engarzando unas con otras, entrando así por unos instantes en la intimidad del resto de la gente que también desayunaba allí de forma habitual. Conocía al menos algo de todos los que habían hecho de Avenida una parada obligatoria en sus mañanas.

El chico joven de la mesa trabajaba de repartidor. En un par de semanas se presentaba a unos exámenes que al parecer eran muy importantes, pero J. desconocía el motivo. Quizás Ana lo sabía. El señor del bigote estaba a punto de cerrar una operación muy importante para su empresa, y pagó el desayuno de las otras 3 personas que le acompañaban. Dedujo que se trataba de compañeros del trabajo. La chica de la blusa azul y los ojos marrones se aburría. Se aburría a todas horas. El cuarentón de al lado engañaba a su mujer. Y la mujer también le engañaba a él.

J. se centró en la televisión, Tenía plan para el fin de semana, y seguían sin anunciar el pronóstico del tiempo. Cansado de esperar, pagó el café y salió de allí. Giró a la izquierda. Caminó unos cien metros, hasta el párking de su compañía. Era un barrio feo, puramente empresarial. Los edificios grises lo envolvían todo, creando un ambiente lúgubre sin importar el lugar en el que respiraras. Ni siquiera el bar Avenida le daba color a aquel ambiente. Todo fue gris hasta llegar al coche. El gris se transformó en amarillo. Le parecía un color terriblemente feo para un coche. El día que pasó a ser suyo, J. no pudo evitar fruncir el ceño al ver el modelo. Pero lo había buscado un amigo suyo, y al fin y al cabo necesitaba un coche. No podía negarse.
Accionó el cierre del mando a distancia. Estaba deseando llegar a casa y echarse a dormir. Su mujer y su hijo probablemente no le dejarían descansar demasiado. Arrancó.

Estaba en la cocina terminando de recoger el desayuno cuando vió a J., su vecino de enfrente terminando de aparcar el Peugeot amarillo delante del jardín. Restos de la mermelada se habían quedado pegados al plato. Tiró el resto de migas a la basura. Mientras, en la radio hablaban de un concurso de relatos cortos. ¿Qué ves a través de la ventana en verano? Ni si quiera dijeron si había premio, pero pensó que era un buen tema, y que tendría posibilidades de ganar.

Hubo un día en el que J. también quiso ganar.

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7 respuestas hasta el momento ↓

  • -F osca // Julio 15, 2009 a 17:52 | Responder

    por qué justamente J.?

  • glog // Julio 15, 2009 a 19:03 | Responder

    es una buena inicial no?

  • Sparkling Diamond // Julio 15, 2009 a 19:19 | Responder

    Para – F no es una buena inicial xD, de hecho pensé en que a ella no le gustaría cuando me preguntaste xDDD

    Fdo: la locutora becaria xD

  • glog // Julio 15, 2009 a 19:24 | Responder

    no se puede agradar a todo el mundo xD
    Será por jotas, tsk tsk
    Saluda mañana!

  • Chú // Julio 16, 2009 a 18:16 | Responder

    A mi me han chocado varias cosas:

    Los nombres elegidos, Ana, Fer y Fran. Que casualidades en mi vida ahora mismo, vaya por dios.

    Sigues son dislexia aunque no quieras, lee la primera “AVenida” xD

    No se si es por el laísmo o que, pero esta frase no l ahe entendido “Estaba en la cocina terminando de recoger el desayuno cuando vió la J., ”

    por lo demás, perfecto, me ha gustado mucho.

  • glog // Julio 16, 2009 a 18:30 | Responder

    arreglado edans!

  • Chú // Julio 17, 2009 a 06:41 | Responder

    retira lo que has dicho xD

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