Quizá fuesen mejores nuestros corazones cuando eran frágiles, y algún golpe de mar, o la noche de julio, pudieran abrirles las calladas heridas que ahora y para siempre llamaremos nostalgias.
Promesa
Agosto 23, 2009 · 4 comentarios
Categorías: textos · vida
Etiquetado: julio, nostalgias, promesas, ramiro fonte
4 respuestas hasta el momento ↓
Tisi // Agosto 30, 2009 a 16:10 |
no lo entiendo xd, chúpate un elfo!
glog // Agosto 30, 2009 a 17:03 |
será que eres muy joven todavía
AlegriaDeLaHuerta // Agosto 31, 2009 a 00:02 |
Parece mentira, pero a medida que pasan los años nos sorprendemos de lo que vamos pudiendo comprender, no?
imp // Septiembre 9, 2009 a 00:08 |
muy güen glog